Cada temporada decembrina trae consigo celebraciones, luces y encuentros familiares. Sin embargo, para miles de mascotas el panorama es muy distinto: el estallido de la pólvora se convierte en una fuente intensa de miedo, ansiedad y estrés. Los detonantes súbitos, los olores fuertes y las vibraciones pueden desencadenar respuestas que ponen en riesgo su bienestar físico y emocional.
Ante la situación, Lazoos habló con el médico veterinario y etólogo Santiago Valencia, egresado de la Universidad de Antioquia, quien compartió recomendaciones para que los cuidadores puedan brindar seguridad y protección a sus animales de compañía.

- Reconozca las señales de alarma
“Los perros y gatos pueden manifestar ansiedad de múltiples maneras. Temblor corporal, respiración acelerada, intentos de esconderse, ladridos o maullidos excesivos, jadeo persistente, pérdida del control esfinteriano y conductas destructivas son algunos de los signos más frecuentes. Ante estas señales, es importante no reñirlos: el miedo no es una conducta voluntaria”. - Cree un espacio seguro en casa
“Usted puede acondicionar una ‘zona refugio’ donde su mascota pueda sentirse protegida. Un cuarto tranquilo, con puertas y ventanas cerradas, luz tenue y sonidos ambientales suaves —como música relajante o ruido blanco— puede ayudar a amortiguar los estruendos externos. También, recomiendo incorporar mantas, juguetes favoritos o prendas con el olor del cuidador, que aporta un efecto calmante adicional”. - Anticípese a los momentos críticos
“Considero que la mayor parte de eventos pirotécnicos ocurre en fechas y horarios predecibles; por eso, usted puede repararse con antelación. Antes de los estallidos de pólvora, es útil ofrecer paseos más largos para favorecer el cansancio físico, así como procurar que la mascota haga sus necesidades temprano. Mantenerla dentro del hogar reduce el riesgo de fugas asociadas al pánico”. - Evite reforzar el miedo, pero brinde acompañamiento
“Usted, como cuidador, debe conservar una actitud serena. Acariciar de manera desesperada puede reforzar la sensación de que hay un peligro real; sin embargo, ignorar a su mascota tampoco es la solución. Lo ideal es permanecer cerca, hablar con voz tranquila y permitir el acercamiento sin presión”. - Consulte al veterinario sobre alternativas terapéuticas
“En casos severos, algunas mascotas requieren apoyo profesional. Existen feromonas sintéticas, chalecos de presión, suplementos naturales e incluso tratamientos farmacológicos que disminuyen la ansiedad. Recuerde, estos deben ser administrados únicamente bajo supervisión veterinaria y nunca improvisados. Y solo utilizarse en casos extremos de ansiedad de las mascotas”. - La responsabilidad es colectiva
“Finalmente, considero que, aunque estas medidas ayudan, la protección del bienestar animal requiere conciencia ciudadana. La pólvora afecta no solo a perros y gatos, sino también a aves, animales urbanos y fauna silvestre. Siempre he creído que reducir su uso es una apuesta por la salud pública y la convivencia”.

