Durante las primeras semanas del mes de julio de este año, la Alcaldía Mayor de Bogotá y el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal lanzaron una gran convocatoria pública para promover la adopción responsable de más de setenta mascotas. Estos animales domésticos permanecen actualmente en las instalaciones del centro de atención distrital luego de superar diversos procesos de recuperación física, nutricional y comportamental, luego de que el escuadrón anticrueldad los rescatara en las localidades de la capital. Por esta razón, las autoridades locales buscan sensibilizar a las familias residentes en la sabana para que abran las puertas de sus hogares y transformen de manera positiva las vidas de estos seres vulnerables.

Requisitos institucionales y fechas de las jornadas comunitarias de adopción
Con el propósito de garantizar un proceso exitoso y permanente, los ciudadanos interesados deben cumplir con una serie de requisitos indispensables que aseguran la viabilidad económica y el compromiso afectivo del nuevo núcleo familiar. Por consiguiente, los postulantes tienen que presentar una copia del documento de identidad junto con un recibo de servicios públicos reciente del inmueble donde habitará de forma definitiva el perro o el gato adoptado. De igual manera, los médicos veterinarios y el personal de etología del distrito realizarán entrevistas personalizadas y un seguimiento riguroso posterior para verificar las condiciones de habitabilidad y el cumplimiento estricto de las normas vigentes.

Beneficios sociales de la adopción y el control del abandono urbano
Sin lugar a dudas, este esfuerzo institucional no solo busca vaciar los corrales de paso del distrito, sino que también pretende disminuir de forma notable las alarmantes cifras de abandono que registran las calles bogotanas. Asimismo, el equipo del instituto confirma que la totalidad de los setenta felinos y caninos disponibles cuenta con el esquema de vacunación completo, un microchip de identificación implantado y la esterilización médica obligatoria. Como resultado de este despliegue preventivo, los adoptantes reciben un compañero en óptimas condiciones de salud, lo cual reduce significativamente los costos iniciales de mantenimiento veterinario y fomenta una cultura ciudadana mucho más compasiva y solidaria.
Fuente
Alcaldía Mayor de Bogotá
