¿Los parásitos y virus de las mascotas pueden afectar a los humanos?
La convivencia con nuestros amados perros y gatos trae algunos riesgos para nuestra salud, como es el contagio de virus y la exposición a parásitos, al ser ellos portadores de una gran variedad de enfermedades zoonóticas. ¿Qué debemos en caso de presentarse síntomas que nos indiquen un posible contagio?
Un dato muy interesante al momento de comprar o adoptar un cachorro es que casi el 100 % de los cachorros nace con parásitos internos que la madre les transmite por la placenta o la leche. Esto resalta la importancia de las revisiones veterinarias tempranas.
Para que estemos protegidos, tanto nuestros amigos peludos como nosotros y nuestras familias, la médica veterinaria Mariana Restrepo, de M.Vet Medicina en Casa, nos da una orientación sobre los principales virus y parásitos, cómo prevenir el contagio y cuáles son las acciones que debemos tomar para tratarlos.

¿Cuáles son los virus y parásitos más comunes cuando convivimos con perros y gatos?
Los parásitos se dividen en dos: internos y externos. Dentro de los parásitos externos se encuentran las pulgas y garrapatas, que pueden transmitir enfermedades como la rickettsiosis o la bartonella, ya que estos son vectores habituales que están en contacto tanto con la mascota como con las personas. Los parásitos internos, o conocidos simplemente como “lombrices”, pueden transmitir enfermedades como el toxoplas gondii, toxocara spp y anquilostomas. En cuanto a los virus, el más relevante es la rabia.
¿De qué forma pueden afectar estos virus y parásitos a los humanos?
Los parásitos externos no solo provocan irritación y picazón en el área afectada, sino que también transmiten bacterias que generan enfermedades sistémicas graves. Los intestinales se centran en el sistema digestivo, lo que genera malestar estomacal, pero hay ciertos parásitos que pueden migrar a diferentes órganos o tejidos, causando un cuadro más complejo y difícil de tratar. Por último, en el caso del virus, se puede presentar malestar general como si se tuviera gripa, hasta cuadros neurológicos, los cuales son fatales e irreversibles, como en el caso de la rabia.
¿Cuáles pueden ser las señales de alarma para detectar una transmisión o infección en un humano?
El cuerpo siempre nos muestra que algo no está bien dentro de nosotros, así que debemos estar atentos a las siguientes señales de alarma: problemas gastrointestinales, como vómitos, diarreas, dolor abdominal, inapetencia y pérdida de peso. En la piel podemos observar cambios de coloración, inflamación o picazón, y hay ocasiones en las que la garrapata puede quedar adherida en la zona de la mordedura. Puede presentarse sintomatología general como fiebre, decaimiento, dolores musculares e, inclusive, visión borrosa.
¿Qué se debe hacer para realizar un adecuado manejo en caso de una afección de un humano por contagio con su perro o gato?
En caso de sospechar de un contagio, lo principal es asistir al médico de cabecera e informar que convives con animales en casa. Posterior a esto, llevar a la mascota al veterinario para hacerle una revisión, exámenes y tratamiento adecuado. Si no se obtiene un diagnóstico rápido, es importante realizar higiene ambiental en el hogar, desinfectando las áreas donde duerme la mascota, lavar muy bien la ropa de cama y desechar adecuadamente las heces. En ambos casos, tanto para mascotas como para humanos se debe evitar a toda costa la automedicación, así sea porque “es que un conocido me dijo que me tomara esto”, o porque se buscó información en internet.
¿Cuáles son las claves para la prevención?
1. Medicina preventiva: tener el esquema de vacunación y desparasitación al día, según las indicaciones del médico veterinario.
2. Alimentación: evitar el consumo de carne cruda o mal cocida, e ingesta de agua estancada. Esto aplica para humanos y mascotas.
3. Limpieza de areneros y patios: diariamente se deben limpiar correctamente las cajas de arena de nuestros gatos, y las heces de los perros se deben recoger lo más rápido que se pueda. A estas áreas se les debe hacer aseo regularmente.
4. Limpieza de manos: la higiene es importante cuando jugamos con ellos, al limpiar el arenero o recoger las heces, y, por supuesto, antes de comer.
5.Visitas regulares al veterinario: factores como el lugar donde viven, con qué animales tienen contacto y el clima en el que se encuentran hacen que las enfermedades tengan más incidencia, así que una consulta o revisión regular previene el contagio o desarrollo de la enfermedad.
Recomendaciones
- Desparasitar periódicamente y tener control de las vacunas que se requieren.
- Higiene regular en el hogar.
- Tener agua limpia y fresca.
- Control de roedores.
- Al momento del paseo, evitar el consumo de cualquier tipo de alimento o material que se encuentren en la calle o parques.
El contagio con virus o parásitos no debe generar pánico en nosotros; el solo hecho de tomar las medidas de prevención adecuadas harán que la convivencia con nuestros peluditos sea segura para nuestra salud.
Fuente:
Redacción Lazoos