¿Cómo adaptar el hogar para que nuestra mascota esté feliz, seguro y saludable? La médica veterinaria Sara Cadavid Rojas, creadora de la empresa Gatos en Casa, nos cuenta cuáles son las claves.
Conocer la naturaleza del gato
Lo primero que debemos tener en cuenta es el comportamiento natural del gato. Los gatos son tanto depredadores como presas; por eso, para lograr que un hogar sea realmente seguro y confortable para ellos, debemos proporcionar espacios donde puedan expresar adecuadamente ambos comportamientos. Y aquí entra el enriquecimiento ambiental, que no significa únicamente tener un gimnasio bonito en la pared, sino ofrecer elementos que realmente sean funcionales y útiles para el gato, según sus necesidades físicas, emocionales y comportamentales.

Todo por su tranquilidad
Para que un gato se sienta tranquilo en su territorio y no perciba que debe competir por recursos, debemos distribuir adecuadamente sus zonas de alimentación, hidratación, descanso, juego, marcaje y eliminación. Esto ayuda a disminuir el estrés y favorece una convivencia más sana dentro del hogar. También es importante fomentar constantemente estímulos sensoriales y actividades que promuevan el juego, la exploración y el comportamiento natural de caza. Muchas conductas que las personas consideran “mal comportamiento” realmente pueden ser señales de estrés, aburrimiento o falta de estímulos adecuados dentro del hogar.
Por eso, además de los juguetes y gimnasios, debemos proporcionar lugares seguros donde el gato pueda descansar, esconderse o simplemente observar su entorno, ya sean espacios elevados o escondites a nivel del suelo. También es importante adaptar ventanas y balcones con mallas de seguridad adecuadas, ya que muchos accidentes en gatos ocurren por caídas desde alturas.
Sobre los areneros y las zonas de alimentación
Idealmente, cada gato debería contar con dos bebederos, dos comederos y más de un arenero dentro del hogar. Sabemos que tener varios areneros puede ser complicado por los espacios reducidos en los que vivimos hoy en día, pero la idea es que al menos el arenero disponible cumpla con las medidas adecuadas. El arenero ideal debe medir lo que mide el gato desde la nariz hasta la base de la cola, más la mitad adicional de esa medida. Así garantizamos que pueda entrar, moverse y dar la vuelta cómodamente.
Idealmente, muchos gatos suelen sentirse más cómodos con areneros abiertos, ya que al momento de ir al baño se sienten expuestos y prefieren poder visualizar fácilmente su entorno. Sin embargo, esto no es una regla absoluta. Existen gatos que se adaptan perfectamente a areneros cerrados y los utilizan sin inconvenientes, siempre y cuando el tamaño sea adecuado y les permita entrar, girar y salir cómodamente.
La ubicación del arenero también es clave. Debe estar en una zona silenciosa, poco transitada y lejos de ruidos fuertes como lavadoras o secadoras. Algunos gatos pueden sentir temor frente a estos sonidos y evitar entrar al arenero con la frecuencia necesaria. Cuando un gato evita usar su arenero, podemos empezar a ver problemas de eliminación, estrés, inflamación de la vejiga, cistitis e incluso mayor riesgo de alteraciones urinarias. Recordemos que, al usar el arenero, el gato se siente vulnerable, porque también es una presa; por eso, no debería estar ubicado en corredores o zonas de mucho paso.
Otro punto muy importante es el sustrato. Lo ideal es utilizar arenas suaves, poco polvosas y sin olores fuertes o perfumes artificiales, ya que muchos gatos son altamente sensibles a las texturas y aromas. Un sustrato incómodo puede generar rechazo a los aromas. Un sustrato incómodo puede generar rechazo al arenero y aumentar el estrés.
La comida, el agua y el arenero también deben estar separados entre sí. Idealmente, las estaciones de alimentación e hidratación deberían estar al menos a metro y medio del arenero.
No cualquier recipiente sirve
En cuanto a los recipientes para la comida y el agua, los ideales son de cerámica o vidrio, con bordes amplios y poco profundos para que los bigotes no estén en contacto constante con las paredes del recipiente. Los bigotes son estructuras sensoriales muy sensibles que funcionan como pequeñas antenas y les ayudan a medir espacios y moverse por lugares estrechos.
La cerámica, además, ayuda a mantener el agua más fresca y es un material higiénico. También puede disminuir el riesgo de acné felino o irritaciones en la zona del mentón. Aunque el acero inoxidable también puede utilizarse, algunos gatos sensibles pueden mostrar rechazo a superficies muy reflectivas, por lo que siempre debemos observar las preferencias individuales de cada gato.
La importancia de los rascadores, los gimnasios y los espacios elevados
Los gatos necesitan rascar superficies, no solo para mantener sus uñas saludables, sino también para marcar su espacio y liberar estrés. Por eso, los rascadores son indispensables dentro del hogar. Existen diferentes formatos y texturas: verticales, horizontales, de fibras vegetales, materiales sintéticos o cartón.
Para elegir el adecuado, debemos observar cómo se rasca nuestro gato y qué tipo de superficies prefiere: verticales, horizontales, rugosas, suaves o de cartón. Muchas veces compramos un rascador que no se adapta a sus preferencias, el gato no lo usa y nos rendimos. Pero no significa que el gato no necesite rascar, sino que debemos encontrar el tipo de rascador adecuado para él. Además, el rascador debe ser estable y seguro. Si es muy pequeño, se mueve o se tambalea cuando el gato rasca, no le va a proporcionar seguridad, y probablemente no lo utilizará. En ese caso, puede buscar otras superficies, como los sofás.
También es fundamental la ubicación de los rascadores. Muchas veces los ubicamos en lugares escondidos del apartamento, cuando idealmente deberían estar en áreas sociales, cerca de puertas, corredores o salas, que son espacios donde el gato más siente la necesidad de marcar territorio y comunicar que ese lugar le pertenece.
Los árboles rascadores, montajes o gimnasios deben ser funcionales, no solo bonitos. Lo ideal es que tengan buena estabilidad, diferentes alturas, superficies de descanso, zonas de marcaje y, si es posible, escondites o plataformas donde el gato pueda sentirse protegido. Los materiales ideales suelen ser resistentes, fáciles de limpiar y seguros para el gato, como fibras vegetales, madera recubierta y superficies antideslizantes.
Es muy importante proporcionar lugares elevados desde donde el gato pueda visualizar a las personas, otros animales o estímulos de su entorno. Las alturas les dan sensación de seguridad, control del territorio y tranquilidad.
Marcando territorio
Una forma muy importante de marcaje en los gatos es el marcaje facial. Muchas veces vemos cómo frotan su cara contra paredes, muebles, esquinas o personas. Este comportamiento les permite dejar feromonas y reconocer el entorno como seguro y familiar.
Por eso, idealmente no deberíamos limpiar constantemente las zonas donde el gato realiza marcaje facial, ya que esto puede eliminar señales importantes para él. También existen cepillos, juguetes o superficies con catnip o hierba gatuna, que pueden ayudarnos a estimular este comportamiento de forma positiva. Además, existen coadyuvantes como las feromonas sintéticas, que pueden ayudar a que el gato perciba el entorno como un lugar más seguro y tranquilo.
A la hora del recreo
Debemos fomentar estímulos sensoriales dentro del hogar para estimular el juego y permitir que los gatos expresen comportamientos normales de su especie. La idea es que no pierdan la oportunidad de explorar, cazar, perseguir, esconderse, observar y descansar en lugares seguros.
Los juguetes deben invitar al movimiento, a la persecución y al uso de los sentidos. No se trata solo de llenar la casa de juguetes, sino de elegir elementos que realmente estimulen al gato, y rotarlos constantemente para evitar que pierdan el interés. Se ha observado que muchos gatos pueden perder interés por un juguete aproximadamente cada seis días, por lo que guardarlos y reintroducirlos posteriormente puede ayudar a mantener el estímulo y el enriquecimiento ambiental.
Además, es importante dedicar momentos de juego interactivo con el tutor, especialmente con juguetes tipo caña o aquellos que simulen una presa. Esto ayuda a liberar energía, disminuir estrés, favorecer un mejor descanso y fortalecer el vínculo humano-gato.
También es muy importante evitar juguetes potencialmente peligrosos. Debemos tener cuidado con plumas que se desprendan fácilmente, hilos, cuerdas, botones o piezas pequeñas que el gato pueda ingerir accidentalmente, ya que esto puede generar obstrucciones gastrointestinales y poner en riesgo su salud.
Descanso y comodidad durante la noche
Para favorecer un mejor descanso durante la noche, es recomendable que el gato tenga espacios tanto de juego independiente como de juego interactivo con su tutor. Los juguetes que simulan conductas de cacería, especialmente los que son tipo caña o persecución, ayudan a estimular comportamientos naturales, liberar energía y fortalecer el vínculo humano-gato.
Realizar sesiones cortas de juego antes de dormir puede favorecer estados de relajación posteriores y disminuir conductas de hiperactividad nocturna asociadas al aburrimiento o falta de estímulos durante el día.
También es importante proporcionar lugares seguros, cómodos y tranquilos para el descanso, alejados de ruidos fuertes o zonas de mucho tránsito. Algunos gatos prefieren descansar en lugares elevados donde pueden observar todo; otros buscan escondites más cerrados y protegidos. Respetar estas preferencias individuales ayuda a que el gato perciba el hogar como un espacio seguro y predecible.
Un hogar adaptado para gatos no solo mejora su comodidad, sino también su salud física y emocional. Cuando respetamos su naturaleza como depredadores y presas, disminuimos el estrés, prevenimos problemas de comportamiento y reducimos el riesgo de enfermedades asociadas a un ambiente poco adecuado.
Redacción Lazoos