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La higiene bucal de tu perro es más importante de lo que crees

En un mundo donde las mascotas son parte de la familia, condicionan nuestros hábitos y están presentes en las decisiones más importantes, existe una preocupación creciente para los veterinarios: la salud oral de estos compañeros que hoy son protagonistas del hogar.
Foto: Arroyvet
Foto: Arroyvet

Para entender la magnitud de este problema, Lazoos habló con Kelly de Alba, médica veterinaria egresada de la Universidad de Antioquia, con 17 años de ejercicio profesional y cinco dedicada exclusivamente a la odontología de caninos y felinos. “Aproximadamente el 80 % de los perros y gatos domésticos presentan alguna enfermedad periodontal. Existe un gran desconocimiento sobre la importancia del cuidado dental, tanto por parte de los tutores como de nuestro propio gremio”, advierte la especialista.

Foto: expertoanimal.elperiodico

¿Por qué la salud oral de un perro va mucho más allá de la boca? ¿Qué otros órganos se ven afectados? 

Las bacterias de la cavidad oral pueden migrar por vía sanguínea y afectar órganos vitales como el hígado, el riñón y el corazón. A nivel gastrointestinal, la ingesta permanente de estas bacterias genera patologías crónicas, y también compromete las vías respiratorias superiores y los ojos. En los casos más severos, nos enfrentamos a fracturas mandibulares espontáneas e infecciones sistémicas graves.

¿Cómo altera esta situación la calidad de vida del animal? 

Evolutivamente, los perros están condicionados para enmascarar el dolor. Por eso, aunque sientan un sufrimiento intenso, no lo manifiestan abiertamente; simplemente dejan de jugar o adoptan conductas negativas. Ellos sufren en silencio. Además, muchos amos creen que todo está bien porque su mascota sigue comiendo con normalidad. Esto ocurre porque los perros no forman un bolo alimenticio en la boca: no necesitan masticar minuciosamente y tragan el alimento casi entero. Por esta razón, el apetito se mantiene a pesar del dolor.

Muchos dueños asumen que el mal aliento en los perros es normal. ¿Es esto cierto? 

El mal aliento jamás es normal. De hecho, es una de las primeras señales de alarma. Las bacterias son las responsables de ese olor y, entre más fuerte sea, mayor es el indicio de que la infección es severa.

¿Qué otras señales físicas o conductuales alertan sobre un problema dental? 

Debemos estar atentos si el perro toma el alimento y lo suelta a un lado, si presenta una salivación aumentada, si se soba la cara con las patas o contra los objetos, o si chasquea los dientes como si tuviera frío.

¿Existen razas más propensas a sufrir estos padecimientos? 

En los perros, las razas pequeñas tienen una predisposición genética mucho mayor a desarrollar enfermedad periodontal que las medianas o grandes. En estas últimas, lo que observamos con más frecuencia son las fracturas dentales por impacto o mordida.

Prevención, la clave para evitar el sufrimiento
Para prevenir una enfermedad odontológica, la clave es el cepillado dental diario (incluso sin crema), el uso de snacks funcionales para controlar el cálculo y la valoración por un veterinario experto cada ocho o diez meses. Es vital detectar a tiempo para corregir mediante la medicina preventiva, y no consultar solo cuando ya no hay nada que hacer. En Medellín cada vez somos más los médicos especializados listos para guiar a los amos, asegurando que sus animales no sufran y gocen de bienestar.

Foto: mivet.com

Recomendaciones para una salud oral 10/10

  • Snacks y juguetes: Los snacks dentales ayudan y pueden darse dos o tres veces por semana. En cuanto a los juguetes, deben ser firmes, pero no en exceso (la regla es que, al presionarlo con la uña, esta quede marcada). No recomiendo huesos de ningún tipo ni palos, ya que causan fracturas dentales severas. Las pelotas de tenis también están prohibidas porque su textura actúa como una lija y genera un desgaste dental irreversible.
  • Higiene diaria: Use cremas dentales exclusivas para mascotas, idealmente enzimáticas. Las que contienen clorhexidina se deben limitar a un máximo de dos veces por semana; el resto de los días es mejor cepillar solo con agua y un cepillo de cerdas suaves. Nada reemplaza al cepillo: ni las gasas, ni los dedales, ni los productos milagro que prometen quitar el sarro con solo aplicarlos.
  • Seguridad médica: hoy en día, los procedimientos bajo anestesia son muy seguros si se realizan en un lugar de confianza y con un anestesiólogo experto. El riesgo existe en cualquier intervención, pero es mínimo cuando se trabaja con estrictos márgenes de seguridad. La limpieza profesional debe hacerse como una ayuda preventiva, ya que en etapas avanzadas una profilaxis convencional puede empeorar el problema.

Redacción Lazoos

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